jueves, 5 de junio de 2014

El sarcófago de Enrique VII Emperador del Sacro Imperio Romano.


Enrique VII, miembro de la Casa de Luxemburgo. Fue Conde de Luxemburgo, Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico desde 1308 hasta 1313. Enrique fue elegido rey de Romanos y fue coronado como Emperador en Roma el 29 de junio de aquel año, título que había estado vacante desde la muerte de Federico II.Se enfrentó al expansionismo de Francia y trató sin éxito de recuperar la influencia que había perdido el título imperial, especialmente en Italia, donde destacó el enfrentamiento que mantuvo con el papa Clemente V, la ciudad de Florencia y el rey Roberto de Nápoles. Enrique VII murió prematuramente cerca de Siena con unos 40 años de edad y probablemente debido a un ataque de malaria, aunque también se ha hablado de un envenenamiento por parte de un sacerdote, cuando estaba de camino a una campaña de castigo en contra del rey Roberto de Nápoles al que había acusado de deslealtad.
Enrique VII restableció el orden en Alemania e intentó restaurar la autoridad imperial en Italia, pero no pudo finalizar su cometido.



Su sarcófago, ubicado en la catedral de Pisa, fue abierto en 1921 y entre sus restos mortales y ajuar funerario se identificó un paño fino tejido en franjas. En octubre de 2013, un equipo de investigadores volvió a abrir el sarcófago y el análisis de los restos, realizado con técnicas modernas, ha revelado que se trata de un tesoro excepcional. El pasado mes de mayo, la Universidad de Pisa presentó los primeros resultados de las investigaciones científicas que, entre otras cosas, permitirán esclarecer las causas de la muerte de Enrique VII.


Además de los restos mortales del emperador, el sarcófago custodiaba los ornamentos propios de su autoridad: la corona, el cetro y un globo de plata dorado. Pero lo que realmente ha sorprendido a los investigadores ha sido el paño rectangular de más de tres metros de longitud, que constituye un testimonio inusual de la producción áulica (de la corte o del palacio) de tejidos sedosos a inicios del siglo XIV. En las franjas azuladas, tejidas con oro y plata, aparecen representados leones encarados, emblemas por excelencia de la soberanía, además de una compleja decoración que aún no ha sido descifrada. Los análisis antropológicos, a cargo de Francesco Mallegni, de la Universidad de Pisa, han revelado hasta el momento la estatura que tenía el emperador (alrededor de 1,78 metros) y la edad en el momento de su muerte (alrededor de 40 años). Vista la excepcionalidad del ajuar funerario de Enrique VII, éste será depositado en el Museo dell'Opera del Duomo , en Pisa.



















fuentes:ng,wikipedia

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